Sábado 2. Bañadita, perfumadita y con los pelos parecidos al león de la Metro, fuí a encontrarme con los amigos. Un señor vestido de policía me abrió la puerta. "Caramba, pensé, ¿esto no será una comisaría?". Lejos de serlo, me llevó a un parque con parrilla donde salía el humito del asado recién puesto. Después empezó a llegar el resto. Y ahí sí, empezó la fiesta.

El Tipo, que más que un tipo es un tipazo, queda contratado como asador oficial del Comando a partir de entonces.
El último en caer fue el agasajado, pero como venía acompañado de diez botellas de vino y una de ron, nadie pensó en reclamar tardanza.

Los gritos y los abrazos por vernos se escucharon en todo el edificio, pero estabamos felices y nada nos iba a detener.
Picadita previa, Dudín aportó un flor de cantimpalo.

Angel Gris nos dió unas clases sobre vinos, bajo la supervisión de Mariana. ¡Abrila, abrila!, le decíamos.

Pero antes Baterflai nos hizo comer chocolates. "¡qué amable!" pensamos. Pero no, la finalidad era que no terminaramos todos borrachos en un zanjón. Parece que tiene la propiedad de evitar que el alcohol se te suba a la cabeza. Y así debe ser, porque tomamos como cosacos y no tuvimos bajas.

Angel Gris es el mejor contador de anécdotas que conocí. Acá por ejemplo, está relatando intimidades de la Romu, bajo la impávida mirada de Anony que piensa "mirá vos la salteña, tan modosita que parecía"

Cuando el asado estuvo listo, ya nos habíamos tomado la mitad de los vinos y nos reímos tanto que se nos agrandó la boca. Faivel, el Toro y el Tipo dan fé de ello.

En la otra punta, nos peleabamos por contar anécdotas. Nadie me creyó que coleccionaba figuritas de Sarah Kay a los ocho años.

Todo asado que se precie, necesita una guitarreada. Cada vez que Mariana cantaba un tema, Duda lloraba. No porque Mariana cante mal, al contrario, sinó porque las letras le traían vaya a saber que recuerdos. Nosotros queríamos consolarla, pero nos causaba tanta gracia que no podíamos.

A eso de las cuatro de la mañana, habíamos probado todas las cepas mendocinas y unos cuantos daikiris, terminamos abrazados y cantando "se va la luz, se esconde el sol..."

De izquierda a derecha y de abajo para arriba: el Tipo, Faivel, Duda Desnuda, Anony, Cristina Daae, Angel Gris, Ginger, Rabino, Toro y Mariana.

Nos divertimos tanto que decidimos seguirla en Mendoza. Aunque eramos once, (la fotógrafa se niega a salir en las fotos) en realidad estuvieron todos. Los viejos y los nuevos. Brindamos por Bernardo, por El Teta, por Interior, por Barbarita, por Sonia, por la Romu, por Laura, por Anaik, por Paloma, por Laca, por José Joaquín, por Hernán y por todos los amigos que hicimos desde que entramos en un blog.
¡Qué se repita!!
Apdate: Bernardo, ¿sabés que fué lo más gracioso de la noche?: saber que Angel Gris estaba parando en un hotel que se llama ¡¡¡¡EVA PERON!!!!
Apdate2 y disculpen los que tienen bloglines: dando clic en las fotos, las pueden ver en tamaño gigante
# posteado por Ginger : 1:10 p. m.
haloscan |

