Siempre hay alguien que está peor.


octubre 16, 2008

La loca de los libros de queja

Si alguien ajeno a mi vida se dedicara a seguirme, diría que tengo "complejo obsesivo-compulsivo por los libros de queja". Deben quedar pocos lugares en Buenos Aires que no tengan mi firma, DNI y número de teléfono registrados en la parte "Clientes Disconformes".

Es que nada logra provocarme mayores ataques de ira que el maltrato al que me someten vendedores, fabricantes y servidores públicos. Lo peor es que en el momento planeo venganzas sin fin que culminarían con los autores de mi desdicha pidiendo asilo en Chipre, y con el correr de las horas me voy calmando para olvidarlo completamente... hasta el próximo enojo.

Los primeros receptores de mi alboroto fueron los que atendían un 0800 en Unilever. Todo empezó por una publicidad engañosa. Por aquella época soñaba que mis hijos fueran al colegio con el guardapolvos impecable, blanco nieve y almidonado, situación un tanto dificil de lograr en una escuela con patio de tierra. Por entonces, Skip juraba que su jabón para lavarropas cumplía mi deseo. El costo del mismo era tres veces superior al ALA Matic que usaba, pero ante tamaña promesa, no dudé en hacer la inversión y con una alegría incomensurable, puse a lavar las prendas. Ya al colgarlas me dí cuenta que había perdido dinero. Probé una segunda vez con el mismo resultado. A punto estaba de estrellar el paquete contra la pared cuando leí: "¿Sugerencias? Llame a 0800-Unilever". Me atendió un señor muy amable, amabilidad que terminó a los dos segundos de escuchar mis gritos: "¡¡Ustedes son todos unos mentirosos, ese jabón de morondanga cuesta una fortuna y es una porquería!!". El caballero me pidió la dirección y a los tres días me llegaba por correo una caja con una nota de disculpas y varios productos de la empresa a modo de compensación. Sin embargo, me aclaraban que en la televisión decía, en letras chiquitas y a la velocidad de la luz, "prueba realizada después de cinco lavados".

Desde ese día adopté el refrán "No se queje si no se queja" como norma de vida.

Otra vez inicié un juicio contra la Municipalidad de Vicente López. Todo empezó un sábado a la mañana, cuando mi vecina tocó el timbre de mi casa casi de madrugada. "¿Viste lo que pasó en tu vereda?", me dijo. Por ese entonces yo vivía en una esquina. Lo que el día anterior era vereda, ese era un pozo de 1,50 mts. Había allí una caja subterránea de cables telefónicos que, por falta de mantenimiento, se había desmoronado. Inmediatamente llamamos a la Guardia Civil, a Telecom y a Emergencias de la Municipalidad. No vino nadie. Seguimos insistiendo hasta que una semana después llegaron dos señores con casco y determinaron que el problema era de la empresa de teléfonos. Al día siguiente vinieron los de teléfonos que determinaron que las veredas correspondían a la Municipalidad. 6 meses luché con ambos, y ninguno se hacía responsable. El pozo que en principio tenía un diámetro de 1 metro cuadrado alcanzó los dos y medio. Cansada de tanta pavada me presenté ante el Defensor del Pueblo con una motosierra en una mano y una escopeta recortada en otra, más la suma de cartas documento y notas enviadas a ambas instituciones. El señor que ejercía el cargo en ese momento se debió asustar de mi aspecto porque me atendió inmediatamente y juró hacerse cargo. Tres semanas después me llegó un citatorio del Juzgado N° 3: "Ciudadana Ginger Melusina contra Municipalidad de Vicente López" decía. Dos día antes de la audiencia preeliminar una cuadrilla de obreros tapó el pozo, puso baldosas nuevas y me pulió los bronces de las puertas.

La más resonante fue el día que me sentí Evita en las escaleras del Banco Provincia de Buenos Aires, dando un discurso para mis queridos descamisados. (Mike, ¿te acordás?) Una hora cuarenta de cola para pagar las expensas mientras los empleados fumaban, hacían chistes entre ellos, compraban productos por catálogo, tomaban café, pero de atender a los clientes ni hablar. Un solo cajero para más de cincuenta personas, que iba al baño cada tres minutos. La gente hacía exactamente lo que hacemos todos los argentinos: nos quejamos entre nosotros, pero nadie interpelaba a los verdaderos responsables. Nadie menos yo, que tengo alma de quilombera. A los gritos pedí por el gerente bancario, y cuando logré atraer la atención dí mi discurso: señalé con el dedo a los empleados fumadores (atención: yo fumo y no me molesta el humo, pero si hay una norma que prohibe fumar en espacios públicos cerrados, los primeros que deben cumplirla son justamente ellos), mostré a la señorita dedicada a elegir esmaltes para uñas de AVON, exigí que desistalen el msn de las computadoras para que en lugar de chatear, los bancarios hagan su trabajo. Las personas me aplaudían, pero ninguno, (¿Leyeron bien? NINGUNO) me acompañó a firmar la nota de queja en la que pedí la renuncia indeclinable del gerente por mala administración. Todavía tengo la copia firmada por el contador, con sus huellas digitales impresas en azúcar ya que mientras la leía comía una factura.

Hoy me peleé con los empleados de Carrefour. De cada cinco productos de la misma categoría, tres no tienen precio. Se lo reclamé al repositor que me mandó con el encargado, que me mandó con el supervisor, que me mandó a preguntarle a la cajera. Los mandé a la reputa que los parió a todos y pedí el libro de quejas. Saqué una fotocopia y la mandé a Defensa del Consumidor.
Decidí no comprar más en ese supermercado... hasta que me olvide y vuelva. Y me encuentre que nuevamente los artículos no tienen precios y le pregunte al repositor, al encargado, al supervisor, a la cajera...

Esta mañana pensaba en iniciar una campaña contra Carrefour (ya les dije que planeo venganzas interminables). Ahora estoy cayendo en la cuenta que, seguramente, me llamarán del supermercado para pedirme disculpas, lo que estaría bien. Pero siempre se les ocurre hacerlo mientras duermo la siesta.
La verdad, no sé para qué me meto en estos despelotes gratuitos...











Comentarios:
Deberías postularte como Defensora del Pueblo.

Realmente, envidio esa capacidad de la gente de hacer valer sus derechos. Yo soy una flojita en ese sentido :(
 
Igual Gurisa, sirve más para descargar ira que para modificar las cosas. Pero si alguna vez nos quejamos todos juntos, por ahí hacemos algo, no?
 
Querida Ginger

Lamentablemente lo de Oca de mi blog es nada al lado de lo que he vivido los últimos tiempos y no me convertí en Rambo de casualidad (te mando mail).

Besossss
 
Estemmmm

¿Cuál es tu mail?
 
¿Qué te pasó Temperita?. Si necesitás ayuda avisá que ayer llegó mi arco, así que ahora ando armada.

ginger.melusina@gmail.com
 
Voy a repetir algo que dije muchas veces: vos sos la hermana gemela de Inés, con una pequeña diferencia de edad y otro apellido, y más alta...bueno son parecidas en lo quejosas.
Deberías dejar de hacerte tanto drama, te vas a poner vieja.
 
Pareces melliza mía !!!yo también he puesto mi firma en todos los libros de quejas que existen...Con Mondino ,el Defensor del Pueblo ya somos íntimos después que logró que Telefónica me mandara una nota de crédito de 343 pesos por mal servicio de Speedy..También conseguí que la Municipalidad de La Matanza me devolviera la diferencia del impuesto que me habían cobrado de más durante cinco años .Me dieron un cheque por todo el importe, junto con los intereses..Me enferma que me quieran pasar y la sigo a muerte...Si todos fuésemos así ,el país sería distinto...Un beso
 
Me sumo!! Hace bastante que me identifican con la etiqueta de la que se queja por todo. Eso se agrava cuando vivís en una ciudad chica, casi que te ven como la loca del pueblo. Pero es de una lógica aplastante: si das un servicio, hacelo bien si no querés que la gente se queje. En el servicio de salud me ven venir los de atención al cliente y se esfuman al instante.
 
che... que tal si te das una vueltita por mi casa y lográs que la intendencia tape el agujero que han hecho EN LA ENTRADA DEL GARAGE!!!

Hace 3 semanas que andamos en ómnibus! y lo que es peor, no solo no podemos sacar la camioneta por culpa del abismo ese que han dejado sino que encima la perra no puede llegar a su arbolito preferido!!
 
yo creo que después de saber que si llamas al teléfono de uniliver,te llegan productos gratis a la puerta de tu casa, las llamadas se dispararán...
a veces pasan cosas por quejarte, pero lo que siempre pasa es, una de dos, pasas también por ser vieja histérica y buscapleitos o por ingenua....no sé qué es peor.
 
Juajajaja... yo soy IDEM... pero no creo que eso te extrañe, más bien ya se me notaba, no?
Yo durante mucho tiempo lloré de pena y rabia que no me siguiera nadie en mis cruzadas. Y me alegré cuando si me seguían. Yo también arriba de un cajoncito de manzanas declamé y pedí las penas del infierno para algunos hdp. En mis épocas no había libro de reclamos y si salvé de ver el de la respectiva comisaría, fue porque siempre hubo alguno que levantándome en vilo salió rajando... bue es que yo pesaba poquito... te juro que salí más de una vez en andas.
Una sola vez pasé por comisaría.
Lo que más me costó de venir a parar a un país civilizado fue aprender a no ver al funcionario público o al que nos está ofreciendo un servicio, incluso a la policía! como al enemigo.
Acá son pesaditos, pero si tú conoces tu derecho y se lo pides, da lo mismo si lo gritas o lo susurras, si te corresponde te lo dan.
Cosa rara este primermundo!
igual, creo que primero fueron los buenos sueldos y la formación profesional, el fin de los compadrazgos y hasta la justicia confiable, y después se dió la buena convivencia.

Reclama nomás Gin, yo llegué a la conclusión que me gusta pensar que si los demás no lo hacen no vengan a decir después "es que nosotros somos flojos, tontos... etceetc." Yo NO, yo reclamo, si hay razones, yo reclamo.
 
Bravo Ginger!!!!!
Tenés razón, vivimos quejándonos pero no hacemos nada al respecto, salvo algunos compatriotas especializados en cortar rutas, manifestar en pleno centro haciendo que el tránsito en la city sea peor (si es que existe algo peor).
Después de leer este post, he tomado una desición, iré a la oficina de Defensa al Consumidor, y en primer lugar me encargaré de Arnet, que me cobra todos los meses su servicio de 1 mega, cuando en realidad eso es imposible por el estado asqueroso del cableado de Telecom!
Ginger al Poder!!
 
Y sí, hay que quejarse, che. Hace bien al cutis.

Besos quejosos
 
Hum....¿no tenés libro de quejas, Gin? El tal "teclado más rápido del oeste" nunca ha aparecido en mi pantalla, es un engaño. ¡Quiero una compensación!!!!

Me acordé de una vez que fuimos unos primos con unos tíos a un concierto de Andrea Bocelli y mi tía, cansada de esperar afuera, se fue como toro a decirle cuatro al de la puerta. Luego de un cuarto de hora intentando poder hablar entre los gritos de mi tía, le dice el hombre: "señora, lo que pasa es que ustedes tienen entradas azules, y deben ingresar por aquella puerta que se abrió hace rato. Aquí es para los que tienen entradas amarillas".
 
Mi mujer sí hace uso del libro de quejas y además reclamaciones directas, algunas veces le funcionan.
Yo trato de tener la fiesta en paz hasta donde es posible, hace algún tiempo fuimos a comprarle zapatos a las hijas a un mall, y despues de una eternidad de probarse casi todos los modelos.
Quedaron al fin 5 pares para ser pagados, de los cuales unos de ellos tenían una etiqueta de promoción, desde lejos ví que mi esposa discutía con la cajera y me acerqué cuando el gerente de tienda hizo lo mismo.
Despues de ver la situación el gerente le dijo a mi mujer que había cambiado las etiquetas, Ileana puso una cara de verguenza, impotencia, desmparo y frustración. Que encendió algo en mi y volví a usar mis viejos argumentos (1.89mt y 105 kgs.) le estrellé la mano en el pecho y lo saqué por encima del mostrador, para despues darle un mensaje despacito al oido.
No me siento orgulloso de haber actuado así, pero quiero decirte que no solo se aclaró la situación. Sino que ahora cuando llegamos a ir no da un excelente trato junto con el personal de los locales vecinos.
Eso que hice no es sano aquí, por el ambiente que se vive. En fin es historia y a la distancia anecdotico.
 
FE DE ERRATAS:

donde dice "no da un excalente trato"
es "nos da un excelente trato"
 
Guty, lo único que pido es que cada uno se haga cargo de lo que corresponde.
Decile a Inés que venga para acá, que haremos causa común.
 
¿Ves? Eso es otra cosa, Julieta, que me pone loca. Los tipos se equivocan, te cobran de más y es una la que tiene que remover cielo y tierra para que te devuelvan lo que te corresponde. Ahora, si es al reves, te cortan la luz, el cable, el teléfono...
Ta que lo tiró, mirá
 
Leni, pasé también por el libro de quejas de OSDE. En realidad para denunciar a la Clínica Olivos, Servicio de Urgencia de Traumatología (y decí que no me acuerdo el apellido del médico o lo escracho también). Si era urgencias, ¿porqué después de esperar 3 horas me dicen que el médico no estaba en la clínica?. Al tiempo OSDE me mandó una carta avisando que lo habían sacado de cartilla, por mi queja. Que se joda por pelotudo.
 
No tengo idea como funciona la municipalidad en Uruguay, Semeolvidó, pero dame unos días que averiguo y me voy a armar quilombo allá también. Así soy internacional, viste?
 
Luisa, a esta altura ya no me importa lo que piensen de mí, total van a pensar mal seguro.
Lo de Unilever fue porque nadie se quejaba (hace como 15 años), supongo que después mandarían una carta pidiendo disculpas nomás. Justamente generosos no son estos muchachos.
 
Pal, el primer mundo es primero justamente por eso: porque hay respeto por los derechos ajenos. (excepto los norteamericanos, pero esos son los que contradicen la regla).
Aquí hay gente que evade sus obligaciones por deporte, incluso cuando es más fácil hacerlo bien que mal.
Y no me hagas acordar, que estoy releyendo por quinta vez "Las venas abiertas de América Latina" y me pongo más loca.
 
Mariel, justamente, los piqueteros son exactamente igual a los que no te atienden, o te cobran de más, solo que se manifiestan de otra manera. Es tan malo el inoperante como el extremista.
La semana pasada estaba en el microcentro y no podía cruzar Avenida de Mayo porque iban los de Quebracho (con las caras tapadas y cadenas) cortando todo. Tenían un cartel gigante que decía: "Libertal a 6 paraguayos presos en huelga de hambre" (¿¿¿???, ¿ahora reclamamos por los paraguayos también?). Me acerqué a uno y le pregunté que habían hecho para estar presos. Respuesta (lo juro): "No sé, creo que están acusados de narcotráfico".
Dejame de joder.
 
Hace bien al cutis pero mal al estómago, Dudita. No quieras saber la úlcera que tengo yo.
 
También me he mandado algunas de ese tipo, Laura, pero en ese caso pido disculpas yo.
Hace poco tuve una discusión con alguien porque el precio que me quería cobrar por algo era desorbitante, le dije de todo menos lindo, hasta que leí bien el valor y en lugar de ser (ponele) 250$, era 25,0$. Siempre me pasa lo mismo cuando no tengo los anteojos puestos.
 
Tisca, yo le meto un juicio por calumnias e injurias. Que alguien se atreva a decirme una barbaridad así y se queda sin dientes. Así que no te sientas mal, que paso a la violencia física con mucha facilidad yo también.
 
Tisca, hay situaciones que ameritan lo que ameritan y si una puede, lo hace. Te lo digo yo: 1,57 mt y 49 Kg
Un piojo pa'estos desgracia'os...
 
Pues puede ser que gane un año de compras gratis en cada produtco sin precio...se le pude quitar los papelitos con precio a todas las cosas de la tienda verdad?..^^U
 
Ginger, hago todo lo mismo que vos!!, incluso siempre a los manifestantes les pregunto qué están reclamando y me quedo toooooodo el tiempo necesario mirando un punto fijo en la distancia mientras se preguntan unos a otros y entonces aparece alguno que me lee uno de los panfletitos que reparten con el reclamo, y ahí nos enteramos todos...
 
Ginger al poder!
Estoy de acuerdo con reclamar lo justo, pero hasta las últimas consecuencias, de lo contrario, no sirve, tampoco se hacen cargo.
Libros de quejas + hablar con el supervisor y no moverse del lugar hasta que den una solución.
Ya sabemos que gente comprometida con su trabajo no hay mucha, y los servicios deficientes no son otra cosa que falta de compromiso.
 
Hola Gin

Hay algo merecido para vos en mi blog.

Muacksss
 
Gin:
Sos de las mías!!!
Que impotencia da tanta ineptitud, que ganas de gritar a los cuatro vientos, menos mal que tenemos este medio, el blog, para despotricar.
Saludos.
Tere
 
Listo. Sos la próxima protagonista de "Un día de furia".
Qué grande Michael Douglas, ¡como quisiera hacer lo mismo que él!
 
jajaja no se por un momento pense que eras mi mamá, quejandose a diestar y siniestra con todo el que quiera pasarse de listo con ella XD, pero que bueno que no te dejes y reclames siempre tu derecho como consumidor.
Salu2!!!!!!!
 
Palita, ¿vos pesas 49 kilos? ¡qué te reparió!
 
No Pyro. No puedo porque el precio lo leen por el código de barras que tiene el envase. Además, yo nunca haría algo así.... (pero no me des ideas)
 
Ashi, estoy pensando seriamente en ir a manifestar yo también por cualquier cosa (total, la causa es lo de menos). Les pagan, les dan comida y chupi y no laburan.
Nosotras somos unas tontas bárbaras.
 
Goddessa, vos sabes que yo soy seguidora como perro de sulky. Sin ir más lejos, hoy en Vialidad Nacional me dieron curso a un expediente "solamente para que no rompas más las pelotas y desaparezcas", me dijeron.
 
Gracias Temperita!
Recién lo ví, perdón por el atraso pero no tenía tiempo ni de leer los comentarios.
Atención, se me van todos al blog de Témpera Mental (links en Recomendados) a ver el premio que me gané, y me dejan felicitaciones, eh!
 
Teresita, ¿vos crees que mi psicóloga me hubiese dado el alta si yo no tendría blog?.
Nena, esto es un servicio a la comunidad y un ahorro para el bolsillo.
 
Esta bien Beya, ¿pero en lugar de parecerme a Michel Douglas podría ser como Liv Tyler?. Digo, porque la nuez de Adán no me queda bonito.
 
Roxyc, ¿no podría parecerme a tu hermana, o a tu amiga?. No tengo nada contra tu santa madre, pero una niña que ya sabe escribir implica mamá de más de 40, y aunque los tengo, sueño con que me comparen con una de veintipico, viste...
Gracias por venir.
 
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