Viene del post de abajo y del de más abajo.
Buscando a Nemo
Dentro de las cosas incluidas en el hotel, había paseos en botes a vela. Por supuesto, nos trepamos a uno (de los que se ven en el video) y partimos cual Colón a descubrir nuevos mundos. El paseo llega hasta un pequeño cayo (Cayo Piedras), bordea la punta de la península y vuelve. En ese mismo barquito, previo arreglo con su capitan, fuimos al día siguiente a bucear. Uno puede elegir dos opciones: alquilar el equipo completo e ir en un yate de la marina, o ser pobres como nosotros y hacerlo con snorkel. A unos tres kmts. de la costa hay unas piletas de corales, de entre 5 y 7 metros de profundidad que se usan para estas prácticas. Te proveen de escafandras, snorkel y chalecos salvavidas. Cuando llegamos al lugar, el instructor nos aconsejó usar el chaleco, al menos hasta reconocer la zona y después sí, sumergirnos con todo placer. ¡Justo a caña hueca le van a decir semejante cosa! ¡Yo, que me hacía 15 largos en la pileta del club de mi pueblo!. ¡Ja!, me saqué el chaleco antes de llegar incluso, y me tiré de cabeza para ver las bellezas marinas. 30 segundos después estaba pidiendo socorro a gritos. Descubrí a los golpes que la presión del agua suele ser desesperante en mar abierto y sobre todo, que tengo los pulmones demasiado llenos de nicotina y me hundo con mucha facilidad.
Una vez segura con mi chalequito, me mezclé con bichos de todos colores, esponjas, plantas de flores raras y "peces lagartos" que cuando venían para mi lado, empezaba a sacudir las manos con fuerza para auyentarlos.
Al regreso, me dieron una caña de pescar y me dijeron "a ver que atrapa la dama". ¡Atrapé una piedra!. Tiré y el anzuelo se enganchó en el fondo. El cubano todavía me está puteando.
Miscelaneas
La habitación era perfecta excepto por dos cosas: en el toilette te dejaban unas cajitas mononas con jabón líquido, jabón en barra, crema para el cuerpo, dentífrico y shampoo. Crema de enjuague ni hablar. Esa tenías que comprarla en sachet a 8 CUC (8 euros) en el shoppincito del hotel. Obviamente, no usé crema de enjuague en 7 días.
El baño tenía inodoro y bidet. Bidet español. A ver si me entienden: ese que tiene el piquito arriba y que viene sin manual de instrucciones. Probé todas las formas posibles: de frente, de perfil, boca abajo, boca arriba, y no logré acertar el chorro al lugar que corresponde. Tampoco usé el bidet en 7 días.
La prostitución es muy común en hoteles de esta categoría. Aclaré en un comentario que en Cuba está prohibida la prostitución femenina, es decir, las cubanas no pueden ingresar con extranjeros, por lo tanto, los extranjeros las traen de República Dominicana, o de Puerto Rico o de por ahí. 50 euros para ellas es lo que ganarían en 6 meses de trabajo en su pais. Eso les pagan por "acompañamiento" de una semana. Y comer todos los días. Todavía me duele el alma por ver a una nena (no tendría más de 16 años) haciendo de cortesana de un italiano repugnante, parecidísimo a Franco Macri pero más decrépito, con una panza que parecía de 9 meses de embarazo.
En Cuba nadie sabe quien es Hilda Molina. Con la bocota que tengo, me paré ante cada cubano que ví y le pregunté que opinaban del caso. Como no tenían idea de qué les hablaba, me la pasé cruzando sms con Sonia para pedirle la dirección del blog. Tampoco tienen Internet, excepto en los hoteles. Una computadora cuesta 700 CUC y el servicio de banda ancha 60. El estado se los provee solo a los científicos, el resto de la gente no accede a semejante modernidad, ellos ganan 14 CUC por mes. Sin embargo, les interesó mucho y me pidieron que les consiga la dirección de la casa (¿de dónde voy a sacar yo semejante cosa?) porque allí todos usan el correo ordinario. A pesar del miedo que tienen a Fidel, se pusieron inmediatamente de su lado. Menos mal que esta "revolución" la armé los últimos días, o ustedes me tendrían que ir a rescatar de una cárcel en Sierra Maestra.
Lydia es una señora que tiene un puestito de artesanías en el camino a la playa. Todos los días me quedaba conversando un rato con ella, contándole cosas de Argentina. Su sueño era conocer la nieve y la casa "donde nació nuestro querido Che". Tiene 60 años y me hablaba de sus recuerdos de la revolución. Militó en el partido comunista, es maestra y habla 4 idiomas a la perfección, aunque ella dice que "el ruso cuesta un poquito". El día que nos volvíamos fui a despedirme y me dio un abrazo grande y una muñequita negra vestida con ropas de su patria.
Otra de las atracciones del lugar es nadar con delfines. El delfinario estaba pegado al hotel, podíamos agarrar dos bicicletas o ir caminando. Una mañana me desperté decidida a desayunar temprano e irme. Menos mal que pregunté el precio antes. 99 CUC (99 euros) por persona. Los delfines se privaron del gusto de conocerme.
Y Varadero va quedando en el camino
Normalmente, después de una semana empiezo a extrañar mi casa. Esta es la primera vez en la vida que no quiero volver. Me costó decirle "hasta siempre" a Aimeé, a Rony, a Rita, a Sergio, a Ulises, y a todos los que esos 7 días nos atendieron mucho más allá del precio que pagamos, solo porque eramos argentinos. Las playas son increíbles, el mar parece pintado, el hotel era una belleza, pero la calidez de la gente no se compara con nada.
Ahora ibamos a conocer Cuba. A la una de la tarde partimos para La Habana.
Continúa mañana....
# posteado por Ginger : 5:32 p. m.
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