Está visto que no debo leer revistas de peluquerías o consultorios médicos. En
la primer entrega de este pasquín les contaba (o mejor dicho, le contaba a Baterflai que era mi única lectora) sobre el conflicto de identidad que me generan las notas de autoayuda que suelen aparecer en esas publicaciones.
El sábado, mientras la peluquera (perdón; colorista) luchaba por cubrirme las canas, yo trataba de
"Cambiar mi vida en cinco pasos". Al final me ganó la frustración. Pero como ustedes no son yo, acá les dejo los consejos básicos para terminar con esa vida miserable que llevan y convertirse, al fin, en personas íntegras, felices y plenas. Para ello, deben:
1) - Renovar completamente su guardarropas.O sea: primero buscan una bolsa de consorcio (o varias, según su standard de vida), tiran todo, pero todo lo que tienen en el placard, desde zapatos hasta ropa interior, y ahí nomás con lo puesto se van al shopping que les quede más cerca y empiezan a vaciar locales.
2) - Renovar completamente su aspecto físico.
Así que si le sobran kilos, ya mismo pide un turno con Ravena (a esta altura vamos a elegir el más caro, nada de la dieta de la mandioca) y rebaja todo lo que está demás. Si por otro lado, es demasiado flaca/o, se compra alimentos ricos en proteínas y come cada cinco minutos, como las gallinas, ¿vió?. Si está en su peso, puede elegir cualquiera de las dos opciones que anteceden.
También debe cambiar su color de cabello. El castaño cobrizo deberá mutar a un naranja zanahoria o su rubio ceniza al azul noche. Es aconsejable tatuarse en varias partes de su cuerpo, siempre que sean visibles, por ejemplo la cara o las manos.
3) Cambiar todos los muebles de lugar, redecorar su casa.
Allí donde se encuentra la cocina usted deberá instalar el dormitorio. Las alacenas pueden servirle para guardar puloveres o remeras y la bajo mesada se adapta perfectamente como perchero. A su vez, la nueva cocina irá al baño, ya que el mismo cuenta con azulejos que son más fáciles de limpiar cuando se llenan de grasa. En el living puede armar un bonito salón de gimnasia y llevar los primorosos sillones adonde antes era su dormitorio. ¿Le faltaría un baño? Bueno, pidale prestado el del vecino.
4) Cambiar de trabajo por otro totalmente opuesto al que realiza.
No pierda tiempo, redacte ya mismo su renuncia y dése el gusto: insulte a su jefe. Ese puesto que tanto le costó conseguir la/lo hace infeliz: empiece de cero. Ofrezcase como cadete y seguramente con el tiempo irá ascendiendo hasta llegar a maestranza. Si es de los que trabajan de manera independiente, tire todo lo que tenga que ver con su profesión y empiece con algo que sea antagónico. Por ejemplo, si usted es psicólogo su nuevo empleo deberá ser físico nuclear.
5) Tenga una vida social activa. Haga nuevos amigos. Organice fiestas.
Primero debe conocer gente. Puede ir a reuniones de solos y solas, entrar a salas de chat o asistir a clubes de la tercera edad, donde la gente tiene tiempo. Una vez logrado este paso, los invita a su casa. Es posible que la falta de baño le genere algunos inconvenientes porque su vecino se niegue a prestar el suyo, para ello es muy cómodo poner jarrones vacíos en las esquinas (para los muchachos) o cacerolas enlozadas en el balcón (para las chicas). Asimismo las fiestas deben contar con abundante bebida espirituosa para que el ánimo no decaiga y extenderse hasta altas horas de la madrugada. Aunque al otro día tenga que ir a trabajar, aproveche ahora. Ya tendrá tiempo a los 80 para dormir todo el día.
Ya vé, ser feliz es sumamente fácil. Si usted no lo es, la culpa es toda suya. Hagame el favor de dejar de quejarse.
# posteado por Ginger : 6:18 p. m.
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