Hacía varios días que mi marido insistía con ir a cenar a un restaurante que promocionaban en un programa de radio que escucha. Armamos salida con unos amigos para el sábado a la noche e hice las reservas pertinentes. Por el nombre del lugar supuse que se trataba de comida mexicana y hasta me emocioné por la deferencia, ya que a mi me gusta muchísimo y mi cónyuge la detesta. Me puse mis mejores galas y partimos para San Isidro con tiempo, porque la recepcionista me recalcó la puntualidad. La primer sorpresa me la llevé al bajar del auto y ver el cartel:
Te mataré Ramirez. Comida afrodisíaca. Preferí no hacer conjeturas y con la frente alta traspasé la puerta. La ambientación del lugar me remontó a la imágen de algún viejo prostíbulo de lujo, paredes forradas en tela roja, lámparas de caireles con poquísima luz, cuadros eróticos. Nos ubicaron en una mesa pegada al escenario y mientras esperábamos a nuestros amigos nos sirvieron un trago que me hizo preguntar si sobraba alguno:
menage a trois. Justo cuando lo llevaba a la boca (al trago) descubrí el salero: un simpático espermatozoide de cerámica. Y después abrí la carta. Ya sabía que allí no podía pedir una milanesa con fritas, pero ver los nombres de los platos hizo que se me corriera el maquillaje de la risa. Fue maravilloso escuchar a mi marido diciéndole a la moza: de entrada quiero "
Lamer tus senos y recorrerte hasta que grites de placer", como plato principal "
clamo obsenidades entre suspiros y jadeos" y de postre "
Te ofreces dispuesta, tibia, húmeda y espectante". Especialmente porque me miraba aterrorizado y con la cara del mismo color que la pared. Enseguida se nos acercó una especie de Brujito Maya ofreciendo tirarnos el tarot y aconsejarnos sobre como mejorar nuestra vida sexual. Por supuesto, rechazamos la oferta. Acto seguido empezó el show. Según parece, este es variable. A nosotros nos tocó uno de jazz y bossa nova sumamente sensual pero muy agradable. El día anterior presentaron Títeres Pornográficos.
La comida era exquisita, pero no puedo asegurar que fuera afrodisíaca. Por lo menos se me pasó cualquier efecto al llegar la cuenta: ahora tendremos que cambiar las cubiertas del auto el mes que viene.
# posteado por Ginger : 5:43 p. m.
haloscan |

