Soy una soñadora compulsiva. Pero no soñadora del verbo hacer castillos en el aire. De dormir y soñar toda la noche. Y de despertarme y recordarlos. Además, tampoco tengo un dormir contínuo, me despierto varias veces y empiezo de nuevo.
Hay sueños recurrentes, como por ejemplo andar desnuda por la calle. Debo tener alma de exhibicionista, ya que no me provoca ninguna vergüenza, solamente un poco de frío. Algunas veces se me caen los dientes a pedazos, y por las dudas durante el día no como dulces. También me derrumbo de algún abismo o, y este ya no es un sueño sinó una pesadilla, no puedo hablar.
Sueño con personas muertas que se me aparecen vivas, aunque siempre tengo conciencia que no lo están. En esos casos, lo primero que hago al levantarme es jugarle al 48, aunque jamás gané nada. Si durante el sueño estoy en mi casa, ésta siempre será la de mi infancia. No importa que me mudara once veces, la única que reconoce mi subconciente es la primitiva, la de la esquina en Ceres.
También sueño con ustedes, pero aunque a muchos los conozco, les pongo las caras que me imaginé cuando leí sus comentarios por primera vez. Ah, sí, porque yo les puse una imágen a sus rostros que hasta ahora nunca fue parecida a la real.
Otras veces vuelvo a la secundaria. No, no a la época de la secundaria, sinó que la estoy haciendo de nuevo, a la edad que tengo. Pero eso más que una fantasía se debe a una realidad que tiene que ver con la hija que me tocó en suerte.
Tuve uno hace muchos años que no se me borró jamás de la memoria: soñé que me moría. Que dejaba de respirar y me quedaban los últimos segundos de vida. Y recuerdo que me puse a rezar, que es más raro que el sueño mismo, yo, hereje confesa.
Nunca estuve casada con Sean Connery ni con Brad Pitt, así que esa teoría freudiana sobre los deseos ocultos que se manifiestan en sueños, es un verso.
Una vez soñé que iba a Barcelona en el colectivo 333. El cartel decía: "Olivos - Barcelona" y yo me llevaba un saquito porque acá era verano y allá invierno. Sólo había que cruzar un río (ni siquiera ancho como el De La Plata, para justificar el viaje), y llegaba.
Hasta ahora nunca tuve sueños normales. Pero no pierdo las esperanzas.
# posteado por Ginger : 4:52 p. m.
haloscan |

