Si algo me pone loca son las historias de la Biblia. Esas que los curas cuentan como parábolas y a mi me suenan a verso. Y encima son incitaciones al delito. Al delito mío, que si un hijo me hace lo que, por ejemplo, le hizo el pibe del hijo pródigo al progenitor, lo reviento a patadas.
Hace unos días estaba sentada en un bar mientras esperaba que llegara la hora para una reunión de trabajo, cuando se acercó un muchachito con un libro en la mano, tratando de evangelizarme. Como andaba peleadora, cosa que me pasa cuando me complican la vida con horarios cortados, acepté la charla.
Antes que pudiese hablar, lo ataqué preguntando si a él le parecía bien que un padre no tuviera conciencia de los límites que deben ponerse a los hijos, y aceptara que uno que se gastó la fortuna familiar en cabarets, vuelva lo más campante y encima, lo reciban con una fiesta, cuando el otro pobre que sudó la gota gorda carneando chanchos, sin tocar el cuerno (o el instrumento musical que estuviera de moda en el Antiguo Testamento) a la hora de la siesta, y que no lo llamara viejo choto adelante de los vecinos, se quedara sin nada por culpa del dilapidador.
El pibe me miró, se sentó con cara de paciente y me dijo:
- "A ver, doñita, ¿usté tiene hijos?"
- "Dos", le contesté preparando la defensa sobre mi rol educativo.
- "Bueno, ¿alguno le da a la merca* o al chupi*?"
- "¡Vade retro satanás!" grité. "Que ni se les ocurra o los asesino."
- "Pero imagínese que el chabón* se chupa hasta el agua de los floreros, y un día se va de su casa, y a usted la llaman del hospital Argerich para decirle que el flaco está dado vuelta. ¿Qué hace?, lo va a buscar y se lo lleva de nuevo. ¿Y no le hace una fiesta porque lo recuperó?"
- "¿Fiesta?", le contesté con los ojos inyectados en sangre. "¡Primero le desfiguro la cara y después lo mando a laburar a la zafra*!"
El pibe entendió que no iba a lograr mucho con ese cuento, pero su mandato era evangelizarme, así que cambió a otra historia, buscando una que le resultase más fácil de explicar (me).
-"¿Y la del trompa* que buscaba laburantes* se la sabe?"
Me quedé pensando en mi jefe que echa a dos recepcionistas por mes, pero después caí en la cuenta que no podíamos estar hablando de la misma persona, así que dije simplemente, "no".
- "Esa", me dijo el pibe, "la que el tipo tenía un laburito* y tomó a tres flacos. A uno lo hizo negrear* desde las ocho hasta las doce, al otro desde las diez y al tercero lo tomó a las doce menos cuarto así que se rascó los quince minutos. ¿la tiene?"
- Sólo me salió un "mmmmmmm", cosa de no arriesgar.
- "¿Y sabe lo que hizo el quía*, doñita?", siguió el chico. "¡Les pagó a todos la misma guita*!"
No pude con mi genio y salté indignada: "¡Pero ese tipo es un injusto! ¡Si yo fuera el primero, llamo al sindicato y hago la denuncia! ¡Y después voy al Defensor del Pueblo y me quejo! ¡Y encima le hago un juicio por explotador!"
-"¡Ay no, señora!" (a esta altura el chico entendió que el "doñita" ya no era para mí. Eso está reservado a gente con cabeza menos dura). "Lo que quiere decirle acá la Biblia es que no importa cuanto le garpe* el quía, sinó que Dios después les va a grapar a todos."
Algo en mi mirada asustó a este muchacho, porque a modo de despedida me dijo: "Deje nomás, la Biblia no es para usté." Y se fue rápido hasta... no sé donde.
Si estos son los caminos que tiene el Señor para evangelizarme, quisiera pedirle que fuera más claro. No pido un teólogo, pero por favor, que me mande uno que no hable lunfardo.
Lunfardo aplicado para extranjeros.
*Merca: droga
*Chupi: consumo de bebidas alcohólicas
*Chabón: hombre, varón
*Zafra: cosecha de caña de azúcar
*Trompa: Patrón, empleador
*Laburantes: trabajadores
*Negrear: trabajo esclavo
*Quía: Persona. Referida en este caso al empleador
*Guita: dinero
*Garpe: pago
# posteado por Ginger : 8:55 a. m.
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