Ir a la peluquería es perjudicial para la salud. La culpa la tienen esa cantidad de revistas indecentes que dejan para que las clientas se entretengan mientras esperan.
"A ver... mmm, Facundo Arana está contento con ser padre de una nena..., y sí! ¿que va a decir: ¡Esta idiota quedó embarazada sin consultarme!?... La casa de Araceli Gonzalez en Punta del Este... que lo parió. ¿porqué esta mujer es tan flaca y yo no? a ver... acá está en bolas. Mirá, ni celulitis, ni un gramo de grasa de más. A mí me sobra por todos lados... debería hacer dieta...
DEBERÍA HACER DIETA. Mañana empiezo.
Voy a empezar la dieta, lo decidí. Ya mismo me voy a comprar una balanza.... Este envoltorio que no saleee... listo. ¿A ver cuanto peso?.. ¡¡es imposible!! ¡¡esta balanza vino fallada!! ¿¿¿cómo voy a pesar sesenta y ....??? ¡Claro! Made in China. Mejor la devuelvo.
Uhh, siete menos cuarto. Les preparo el desayuno a todos y yo tomo sólo un café. Hasta que no baje a 58 kilos no paro. ¿dónde estaba la dieta que me dio la nutricionista?... uff, no la encuentro... ajá, acá está entre las facturas de teléfono del año 2004. Bueno, hoy tengo que comer un plato de postre de ensalada de lechuga. ¡Qué contenta estoy pensando que me va a entrar otra vez mi jeans talle 38!
¡Por dios como me duele la cabeza!. Pero reconozco mi constancia. Ayer comí sólo la lechuga. Hoy ya puedo incorporar medio tomate. Mmmm, que rica ensalada. Extraño un poco el pan, pero se me va a pasar.
Ya tomé cinco aspirinas y no se me va este dolor de porquería. ¡¡Empiezo el tercer día de dieta!!. Seguro que bajé como dos kilos. Antes de comer los brotes de soja me peso...
¡No puede ser! ¿nada más que 200 gramos?. Esto me confirma que la balanza vino mal. No sé porqué no la devolví en su momento. Mejor me voy a trabajar.
NO SEÑORA, QUEDESE TRANQUILA QUE NO DESCARRILÓ EL TREN. ESE RUIDO ES MI ESTÓMAGO, ¿NO SE DA CUENTA?
Tengo pesadillas. Sueño que me persigue un sandwich de salame y queso. La culpa es de mi marido, que come adelante mío. Odio a mi marido. Odio la lechuga. Odio a la señora del tren.
La cabeza me explota, mejor me pongo rebanadas de papas en la sien. No, no puedo. La tentación de comerme las papas crudas es terrible. Tomo otra aspirina. Me voy a inscribir en el gimnasio... ¿cuánto sale? ¡Pero con lo que cuesta, tengo que hacer dieta obligatoria! Bueno, está bien, empiezo con la bicicleta fija.... ¡Profesor, me voy!.Sí, ya sé que hice sólo 3 minutos de bicicleta, pero dejé la leche en el fuego... vengo mañana, chau, gracias.
Le cuento a la psicóloga que estoy a dieta. No entiendo porqué esta mujer se altera tanto... si no quise matarla con el abrecartas.... ¿un psiquiatra para que me medique?. No, mejor cambio de psicóloga... ¡¡¡¿¿otra vez ensalada de lechuga??!!! ¿cuándo tengo el día permitido?.
Debo concentrarme en Araceli Gonzalez, debo concentrarme en Araceli Gonzalez. No puedo perder el foco. ¡Qué rico el queso blanco y la radichpuuuuaj!.
La televisión se complota contra mí. ¿todos los canales son de cocina? Uh, ¿dónde hay un service de tv? Acabo de romper la pantalla...
¿A ver esa revista? "Araceli Gonzalez quiere irse a vivir al sur". Esta tipa es una estúpida, una hueca y una anoréxica.
Me comí un sandwich de salame y queso, dos porciones de lasagna y un flan con dulce de leche. No estoy más a dieta. La balanza dice que engordé un kilo. Estos chinos no saben nada de electrónica.
*Mientras escribía este texto, me llegó un e-mail de Laura Canoura con un reenvío muy similar de parte de su amiga Mariana. Primero me sorprendí por la inmensa coincidencia, después me dí cuenta que el sufrimiento femenino es igual en todos lados.
# posteado por Ginger : 7:45 a. m.
haloscan |

